miércoles, 23 de julio de 2008

Trabajo Final

Se trata de poder dormir sin discutir con la almohada dónde está el bien y dónde está el mal. Todas las noches la misma historia. La culpa carcome lo más profundo de sus pensamientos, los sueños comienzan a cambiar su posición ante la vida. La vida que deja de ser vida, y se transforma en un mecanismo constante de evitar el sueño, para evitar la culpa y los pensamientos morales.

Esa noche, como todas, decidió no ir a su dormitorio. Para ese momento ya se había transformado en la habitación más aterradora de su hogar. Evitándola, concurría en constantes viajes a la cocina a beber largos vasos de agua, tan largos que casi le inducían el vómito.

Cuando el sol se ocultaba, su cuarto se tornaba oscuro, tenía algo completamente perturbador, algo que no lograba describir, por lo tanto no podía contárselo a nadie. Las cortinas blancas parecían más largas de lo normal; la cama, era tres veces más alta, pero no variaba el ancho ni el largo. La mesa de luz y la biblioteca se ponían de acuerdo para crujir sus maderas, a modo de percusión al zumbido del viento filtrándose por las ventanas. Las constantes peleas con su ropero, el cual golpeteaba las puertas a la hora de acostarse, lo terminaban de desquiciar.

Una de sus actividades en pos de esquivar ese espacio de su casa era ir al living comedor a mirar televisión. Incluso si estaba desenchufada, pasaba horas contemplándola; aunque hubiera terminado la programación hace rato, la lluvia eléctrica y gris le era más atractiva que el entorno natural de su almohada y sábanas. La luz blanca iluminaba sus ojos marrones, que reflejaban el cuadrado lluvioso, parecía una esperanza, una muy artificial, pero era evidente que aún quedaban ganas de dormir como en su infancia.

Si la televisión no le sacaba los dejos de realidad que quedaban en su mente, decidía encender un cigarro, sólo si ésta se lo permitía. Sus manos, tomaban la cajita de metal sutilmente, de forma casi etérea. El humo era otra diversión, se perdía en él mirándolo y buscando figuras. –Es un dragón – decía, solo en la oscuridad – Un dragón de ojos verdes y alas violetas -. Reía. Reía sin sentido alguno, por el simple acto de reír, y la carcajada resonaba en las esquinas de la casa, como si una pelota golpeara contra ellas.

- Apagá ya esa cosa – se oyó
- ¿Por qué? Es mi vida, yo decido - replicó indignado.
- Como la última vez que decidiste, porque era tu vida, pero acá estamos, los dos juntos y vos decidís si vivo o no, yo no puedo ser dueño de mi existencia.
- La otra vez fue diferente, no sabía lo que hacía. Ahora entiendo qué cosas están mal. Además, si yo no estoy para marcar tu existencia… ¿Qué vas a hacer?
- Seguir con mi vida o mi no-vida, mejor me voy, vos no podés ni con vos mismo. No podés seguir interviniendo, no sin consultarme y prefiero la nada a seguir con esta farsa.

En ese instante, se escuchó una explosión, el humo era tanto que ya no se podía ver nada. Tosió un par de veces y exclamó un par de obscenidades. Había sido abandonado ¿Para siempre? por el único “ser” que le brindó compañía casi incondicional.

Con actitud de independencia, cruzó la casa para llegar a su cuarto decidido a ponerle fin a sus pesadillas. Abrió la puerta y decidió afrontarlo, la cama ya no era tan alta. Tomó el teléfono, marcó la serie de números que ya conocía. Luego de un par de tonos se oyó una voz femenina:
- ¿Hola?
- Perdón.


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By me.

Dedicado a:
Raoúl "Manoizquierda - Buentipo " Mendoza
Braian "Papáx100pre" Tadei
Bralo (nunca sabrán su verdadero nombre)
Sho "Críticoliterariofrustrado" Maxer

Si quieren después se los explico, no es tan complicado.

jueves, 17 de julio de 2008

pintó 3


Ahora sé que le temo porque es débil y supo hacerme mucho mal.
Ahora temo a los fuertes porque pueden hacerme mucho más.
Ahora, ataco a los débiles en vengando mi propia muerte.
Ahora, soy más débil que el más fuerte de los débiles.